Los tanques actúan como amortiguador de pulsaciones y separador de condensado. Almacenan el aire comprimido para suministrar al sistema los picos de consumo; estabilizar la distribución de aire, evitando grandes oscilaciones de presión en la red; permitir una regulación adecuada del ciclo carga / alivio de los compresores.
Desde 50 litros a 2.000 litros.
Horizontales y verticales.